La sombra digital | eDefense

La sombra digital

Con la entrada en vigor cada vez más próxima del nuevo RGPD ha aumentado la concienciación con respecto a la privacidad y la cantidad de información personal compartida en cada momento. Cada vez son más las compañías que se apresuran en adaptar sus políticas de protección de datos, tanto en formatos físicos como webs, de forma que sea acorde al nuevo reglamento y, de esta manera, se favorezca una red de datos segura, eficaz y con una reducción considerable de los riesgos de fuga de información.

Pese a todo ello, ¿somos realmente conscientes de la cantidad de información que dejamos en la red?

Desde que uno empieza a usar internet va generando ciertas cantidades de información y de datos en muchas ocasiones escapando a su control y/o conocimiento. Estamos hablando de la denominada sombra digital. La sombra digital es por tanto aquellos datos generados por los usuarios indirectamente mediante el uso de internet y redes sociales. Lo interesante de la sombra digital es que en ocasiones, la cantidad de datos proporcionados indirectamente por el usuario supera con creces a aquellos cedidos de manera consciente y voluntaria. En los últimos años hemos venido observando una sobrexposición  al medio digital mediante el incremento del formato “Smart” en casi todos nuestros dispositivos. Nuestro teléfono, nuestra televisión, nuestro reloj, nuestro coche, nuestra tablet y como no, nuestro ordenador son algunos ejemplos de objetos conectados a internet en los que mediante el uso facilitamos información, voluntaria o involuntariamente.

El uso de dispositivos digitales genera una ingente cantidad de metadatos (datos que describen otros datos) de la cual en muchas ocasiones no somos conscientes. Nuestra dirección IP, la geolocalización de nuestro dispositivo, el idioma de preferencia en el uso web, el tipo de compras online que realizamos, la cantidad de noticias o fotos compartidas o incluso el número de clics por minuto que efectuamos en ciertas webs, todo ello permite recabar información acerca de que tipo de usuario web somos.

Mediante ciertos programas de simulación web hemos podido comprobar que un usuario, mediante un uso normal de internet y redes sociales, deja una media de 107 rastros digitales.

A continuación os dejamos algunos ejemplos sobre datos que se generan en nuestro uso cotidiano de internet:

  • Registro en Routers: Cada vez que te conectas a un router, los detalles de tu ingreso son registrados.
  • Instalación de apps: El instalar una app otorga a la empresa, que gestiona la tienda digital, una lista del software y las versiones instaladas en tu ordenador o teléfono móvil.
  • Idioma: El escoger el idioma en las configuraciones de tus dispositivos o en la red te puede convertir en un objetivo para campañas de publicidad y marketing específicas.

Una vez expuesto todo lo anterior, ¿cómo podemos controlar o modificar nuestra sombra digital? Te damos a continuación algunos consejos:

  • Usa el sentido común y lee las configuraciones de privacidad: Hemos insistido mucho en esta recomendación pero no deja por ello de ser el mejor consejo. Somos nosotros los que mejor sabemos que tipo de información queremos ceder en cada momento, por lo tanto lee las configuraciones y actúa en función de las mismas.
  • Elimina cuentas que ya no utilices.
  • Cuida tu actividad e interacciones en redes sociales.
  • Realiza una búsqueda sobre ti mismo en internet: Puede llegarnos a sorprender la información que se puede recabar con tan sólo escribir nuestro nombre en el buscador web.

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