Desde hace ya unos años, la palabra Compliance se ha convertido en uno de los trending topics del entorno de la empresa y, como no, del sector jurídico.
En este primer post sobre el tema, queremos dar unas nociones básicas sobre el concepto, su origen y su situación actual en España, algo que preocupa enormemente a las empresas al no tener antecedentes o conocimientos previos en los que basarse.
A lo largo de los diferentes posts que semanalmente se irán subiendo a este blog de eDefense, se van a ir desgranando todos aquellos aspectos que las empresas, las personas que las dirigen y los profesionales encargados de la implantación y el asesoramiento en esta materia deben conocer para saber cómo abordarlo.
¿Qué es el Compliance? Introducción al concepto
En primer lugar, es necesario hacer una distinción terminológica que suele crear confusión a la hora de estudiar el tema. El término Compliance es, siempre desde un punto de vista jurídico, sumamente amplio, ya que hace referencia al cumplimiento por parte de las organizaciones de todas aquellas normativas que le afecten, independientemente de si éstas son fiscales, laborales, penales o del medio ambiente. Es decir, cuando hablamos de Compliance, nos estamos refiriendo a la perspectiva, orientación y medidas que las empresas tienen y ponen en marcha para adaptar su funcionamiento a las normas vigentes que les afectan directa e indirectamente.
Dentro del término genérico se encuentra la parte que realmente nos interesa: el Compliance Penal.
El Compliance Penal, Criminal Compliance o Cumplimiento Normativo Penal (es conocido por diferentes nombres) hace referencia a todas las medidas, procedimientos, controles y herramientas en general que disponen las empresas para garantizar la adecuación de los miembros de ésta a la normativa penal. Dicho con otras palabras, el Compliance Penal, en la práctica, es un plan específico de prevención de delitos en la empresa, que ayuda a identificar, evaluar y tratar los riesgos que afectan a la empresa y que pueden derivar en una sanción penal a la misma.
Orígenes y base jurídica del Compliance en España
Como viene siendo habitual desde hace ya bastantes años, las modificaciones legislativas en nuestro país tienen su origen en el derecho anglosajón. En este caso, y más concretamente, los sistemas de Compliance han sido importados desde Estados Unidos, donde ya hace décadas que las empresas cuentan con sistemas de gestión de riesgos penales.
En España, todo se ha generado a partir de la reforma que en 2015 se hizo del Código Penal, donde se introdujo la responsabilidad penal de las personas jurídicas en el artículo 31 bis. En tal reforma, se considera como eximente o atenuante de la pena el hecho de que la empresa haya implantado un programa de Compliance con anterioridad a la comisión de la infracción. Es decir, que la empresa puede evitar la sanción (que en la mayoría de los casos es económica pero que puede llegar a ser el cierre completo de la empresa) siempre y cuando haya diseñado e implantado un plan de prevención de delitos.
¿Quién está obligado a contar con un Programa de Compliance Penal?
Es necesario apuntar que no es obligatorio para ninguna empresa implantar un programa de este tipo, como si puede ocurrir con la normativa de Protección de Datos Personales o Prevención de Riesgos Laborales.
Aun así, y a pesar de no ser obligatorio en función del tamaño o la actividad que se desarrolle, es altamente recomendable por muchos motivos, entre los cuales y más importante, que es la única forma de evitar una sanción penal en caso de infracción por parte de alguien de la plantilla.
Desde eDefense esperamos que estas líneas hayan servido para conocer el concepto, que desarrollaremos en profundidad en los sucesivos posts.
Desde la reforma del Código Penal introducida por la LO 5/2010 y reforzada en 2015, las empresas en España pueden ser penalmente responsables por delitos cometidos en su seno (art. 31 bis CP). Esto ha cambiado radicalmente las reglas del juego para cualquier organización, especialmente para pymes tecnológicas que operan en entornos de riesgo elevado: datos, software, ciberseguridad o contratos complejos.
En este contexto, implantar un sistema de cumplimiento normativo sólido —y en particular de compliance penal— ya no es una cuestión opcional estratégica, sino una herramienta clave para proteger a la empresa, a sus directivos y a su reputación.
En este artículo te explicamos qué es el compliance penal, cómo funciona y por qué puede marcar la diferencia en tu organización.
Qué es el compliance penal y cuál es su función
El compliance penal es el conjunto de procedimientos, controles y medidas internas diseñadas para prevenir la comisión de delitos dentro de una empresa.
A diferencia del compliance general, no se limita a cumplir normativas administrativas o sectoriales: su objetivo es evitar que la empresa incurra en responsabilidad penal.
No es un documento estático, sino un sistema vivo que incluye:
- Identificación de riesgos penales
- Protocolos internos de actuación
- Supervisión y control
- Formación y cultura ética
En definitiva, es una herramienta de gestión que protege a la empresa antes de que el problema aparezca.
Base jurídica: la responsabilidad penal de las personas jurídicas en España
- LO 5/2010: introduce la responsabilidad penal de las empresas
- LO 1/2015: define el modelo de exención (art. 31 bis CP)
- Circular 1/2016 de la Fiscalía General del Estado: interpreta los requisitos
- Formación y cultura ética
Artículo 31 bis del Código Penal: exención y atenuación
El artículo 31 bis CP establece que una empresa puede quedar exenta de responsabilidad penal si demuestra que tenía implantado un modelo de prevención eficaz antes de la comisión del delito.
Para ello, el programa debe cumplir requisitos concretos, entre ellos:
- Identificar actividades de riesgo
- Establecer controles adecuados
- Contar con un órgano de supervisión
- Disponer de un sistema disciplinario
- Revisarse periódicamente
Elementos esenciales de un programa de compliance penal
- Mapa de riesgos penales
- Protocolos y procedimientos internos
- Órgano de control (compliance officer)
- Canal de denuncias
- Sistema disciplinario
- Revisión y mejora continua
Mapa de riesgos penales
Es la base de todo el sistema. Consiste en identificar los delitos a los que está expuesta la empresa en función de su actividad y determinar la probabilidad y el impacto real de que ocurran.
En el caso de empresas tecnológicas, destacan riesgos como:
- Estafas informáticas
- Delitos contra la propiedad intelectual
- Blanqueo de capitales
- Acceso ilícito a datos
- Daños informáticos
Canal de denuncias y Ley 2/2023
La Ley 2/2023 obliga a empresas de más de 50 trabajadores a contar con un canal interno de denuncias.
Este mecanismo permite:
- Detectar irregularidades de forma temprana
- Proteger a denunciantes
- Demostrar diligencia empresarial
Un canal mal implementado o inoperativo puede invalidar el sistema de compliance.
El papel del Compliance Officer
El compliance officer es el responsable de supervisar el sistema.
Puede ser:
- Interno (miembro de la empresa)
- Externo (especialistas independientes)
En empresas tech, la externalización suele ser la opción más eficiente, ya que combina conocimientos legales y técnicos especializados.
¿Quién necesita un programa de compliance penal?
Aunque no es obligatorio en todos los casos, cualquier empresa puede beneficiarse de implantarlo.
Es especialmente relevante para:
- Empresas con crecimiento rápido
- Organizaciones que gestionan datos sensibles
- Compañías del sector tecnológico
- Startups con inversión externa
Principales delitos que afectan a las empresas tecnológicas
El Código Penal establece un catálogo cerrado de delitos aplicables a personas jurídicas. En el sector IT, los más habituales son:
- Estafas informáticas
- Delitos contra la propiedad intelectual del software
- Delitos contra la intimidad y protección de datos
- Blanqueo de capitales
- Corrupción entre particulares
- Daños informáticos
Este enfoque sectorial es clave para diseñar un programa eficaz.
Errores habituales al implantar un programa de compliance penal
- Utilizar plantillas genéricas sin adaptar
- No actualizar el sistema
- No formar a los empleados
- No designar un responsable claro
- Tener un canal de denuncias ineficaz
Cómo puede ayudarte eDefense con el compliance penal de tu empresa
En eDefense combinamos experiencia legal y conocimiento profundo del entorno tecnológico para diseñar programas de compliance penal realmente efectivos.
Nuestro enfoque se basa en entender cómo funciona tu negocio para identificar riesgos reales, no teóricos.
Te ayudamos con:
- Diseño e implantación del programa
- Elaboración del mapa de riesgos penales
- Implementación del canal de denuncias
- Formación a equipos
- Servicio de compliance officer externo
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