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NDA e IA generativa: cómo proteger tu información confidencial

Tabla de contenidos

Introducción

Los NDA (acuerdos de confidencialidad) siempre han sido una herramienta clave para proteger información sensible en las empresas. Sin embargo, la irrupción de la IA generativa (ChatGPT, Copilot, DALL·E, Gemini…) plantea un nuevo reto: cada día empleados y colaboradores introducen datos estratégicos, prompts o información de clientes en estas plataformas sin ser plenamente conscientes de los riesgos.

El problema es evidente: si no adaptas tu NDA a la era de la inteligencia artificial, podrías estar dejando vacíos legales que comprometen tu know-how, tus ideas de negocio o incluso la información personal de terceros.

En este artículo descubrirás cómo redactar cláusulas de confidencialidad específicas para IA generativa, qué riesgos legales debes tener en cuenta y qué medidas puedes implementar para blindar tu información sensible.

¿Por qué los NDA deben adaptarse a la IA generativa?

Un Acuerdo de confidencialidad tradicional protege la información que se comparte con terceros (clientes, colaboradores, proveedores, socios). Define qué es “información confidencial”, quién puede usarla, cómo debe protegerse y cuáles son las consecuencias en caso de incumplimiento.

El problema es que, hasta ahora, la mayoría de estos contratos no contemplan expresamente los riesgos asociados a la IA generativa.

Hoy es habitual que:

  • Un empleado utilice ChatGPT para redactar propuestas internas.
  • Un proveedor externo introduzca datos técnicos en Copilot para programar código.
  • Un directivo suba datos financieros a una herramienta generativa para obtener análisis.

En todos esos casos, la información confidencial queda expuesta en plataformas externas que pueden almacenarla, reutilizarla o filtrarla.

Riesgos de no actualizar tu NDA frente a la IA

No adaptar tus cláusulas de confidencialidad a este contexto puede provocar:

  • Pérdida de información estratégica: prompts que reflejan procesos internos o know-how clave.
  • Filtración de datos personales: incumpliendo el RGPD y exponiéndote a sanciones de la AEPD.
  • Uso indebido de propiedad intelectual: documentos internos o ideas reutilizadas por terceros.
  • Responsabilidad contractual: si un colaborador externo usa IA sin autorización y compromete tu información.

📌 Ejemplo real: en 2023 varias empresas prohibieron el uso de ChatGPT tras detectar que empleados habían introducido código fuente sensible en la plataforma.

Cláusulas clave para un NDA adaptado a la IA generativa

1. Ampliación del objeto del contrato

El concepto de “información confidencial” debe actualizarse.
Ya no basta con hablar de documentos, datos técnicos o estrategias. Hoy debe incluir expresamente:

  • Prompts introducidos en herramientas de IA.
  • Contenido generado por IA que reproduzca datos sensibles internos.
  • Datos de clientes, financieros o técnicos compartidos en plataformas externas.

➡️ Esto garantiza que cualquier uso de IA quede cubierto por el Acuerdo de confidencialidad.

2. Prohibición explícita de uso sin consentimiento

El contrato debe prohibir de forma clara que empleados, proveedores o colaboradores usen herramientas de IA generativa para tratar información confidencial sin autorización previa.

Ejemplo de redacción:

“Queda expresamente prohibido introducir información confidencial en sistemas de inteligencia artificial generativa, salvo consentimiento expreso y por escrito de la parte titular de la información.”

3. Medidas mínimas de seguridad exigibles

Los acuerdos de confidencialidad deben exigir que, en caso de usar IA, se haga únicamente bajo entornos que garanticen la confidencialidad:

  • Versiones empresariales con garantías contractuales (ej. Microsoft Copilot for Business).
  • Modelos ejecutados en servidores internos o privados (open source bajo control de la empresa).
  • Herramientas que permitan desactivar el uso de los datos para entrenamiento.

4. Cláusula penal

Uno de los mayores problemas al reclamar por filtraciones es cuantificar el daño económico. La solución es incluir una cláusula penal que fije una indemnización mínima automática en caso de incumplimiento.

De esta manera, no solo se refuerza el efecto disuasorio, sino que también se simplifican los procesos de reclamación.

Buenas prácticas adicionales

Más allá de las cláusulas legales, tu estrategia de protección debe incluir:

  • Formación interna: sensibilizar a los empleados sobre los riesgos de compartir datos con IA.
  • Política interna de IA: definir qué se puede y qué no se puede hacer con estas herramientas.
  • Auditorías periódicas: revisar contratos y procesos para detectar vulnerabilidades.
  • Integración con otras normativas: RGPD, AI Act y legislación de propiedad intelectual.

Conclusión

En la era de la inteligencia artificial generativa, un NDA genérico ya no es suficiente. Solo un acuerdo de confidencialidad actualizado, con cláusulas específicas frente a la IA, puede garantizar que tu información crítica esté protegida.

En eDefense, abogados especialistas en derecho digital, ayudamos a startups, tecnológicas y administraciones públicas a redactar NDA y contratos adaptados al uso de IA generativa, cumpliendo con el RGPD, el AI Act y la normativa vigente.


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